Hechos sobre: Tamandua mexicana
El tamandúa norteño es un fascinante oso hormiguero de tamaño mediano que habita en los bosques tropicales y subtropicales desde el sur de México hasta los Andes septentrionales. Estas criaturas se reconocen fácilmente por su pelaje amarillo pálido, adornado con llamativas manchas negras en sus flancos, espalda y hombros. Una de sus características más notables es su cola prensil, que les ayuda a moverse por sus hábitats forestales.
Estos osos hormigueros tienen una dieta especializada que consiste principalmente en hormigas y termitas. Poseen lenguas largas y pegajosas, perfectas para recoger insectos. A diferencia de su pariente más grande, el oso hormiguero gigante, los tamandúas norteños están bien adaptados para la vida en los árboles. Sus patas delanteras prensiles y una garra en el dedo medio les permiten abrir la madera y acceder a sus presas insectívoras.
Aunque son mayormente nocturnos, los tamandúas norteños también pueden estar activos durante el día. Pasan mucho tiempo en los árboles y a menudo se refugian en troncos huecos. Estos animales solitarios tienen un rango de hogar de aproximadamente 25 a 70 hectáreas y deben mantenerse vigilantes contra depredadores como los jaguares y las águilas arpías.
Su dieta es impresionante; pueden consumir hasta 9,000 insectos al día al saquear varios nidos. La comunicación entre los tamandúas norteños se realiza a través de marcas de olor. En cuanto al apareamiento, los machos utilizan sus fuertes extremidades delanteras y colas para asegurar a las hembras. Después de un período de gestación de aproximadamente 130 a 190 días, nace una sola cría, que se aferra a la espalda de su madre para seguridad y movilidad.